- Por dar lo mejor de usted, aun cuando se sienta desalentado.
- Por escuchar antes de juzgar en las riñas familiares.
- Por pensar antes de hablar cuando está emocionalmente afectado.
- Por no pensar mal del que va con cuentos.
- Por ser generoso con el enemigo, tal vez, el vecino.
- Por evitar que sus orejas entren en el chismorreo sobre la cerca.
- Por confiar en sus principios al tratar con adolescentes.
- Por pedir perdón cuando comete un error, hasta cuando sea a su hijo.
- Por ser justo con el repartidor de diarios.
- Por aceptar la tutela de otro niño.
Nuestros hijos nos dan la oportunidad de ser los padres que siempre deseamos ser.
Mateo 7:12
Así que, todas las cosas que queráis, que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos.
